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Artemis II: ¿Estamos ante una nueva carrera espacial?

  • Natalia Florez
  • hace 3 días
  • 4 Min. de lectura

El 20 de julio de 1969 la primera tripulación de humanos llegó a la Luna a bordo de la misión Apolo 11. Los astronautas estadounidenses desafiaron las expectativas de lo que se creía humanamente posible y marcaron un hito en la historia de la humanidad clavando la bandera de su país en la superficie lunar.

Escribe: Natalia Florez

Más de 50 años después, la conquista de la Luna vuelve a ser el centro de atención. El exitoso lanzamiento de Artemis II el 1 de abril de este año marcó la primera misión tripulada al espacio profundo en más de cinco décadas. Sin embargo, Estados Unidos no es el único país interesado en la conquista espacial; China, cuyo programa muestra un crecimiento acelerado, amenaza con disputarle la primacía del espacio.

La agenda de la NASA gira en torno a consolidar el liderazgo americano en la carrera espacial. Su programa Artemis apunta a una misión lunar en 2027 y, a partir de entonces, al menos un alunizaje anual, con el objetivo final de construir una base lunar que garantice una presencia humana permanente en la Luna. La Nasa también planea lanzar el Space Reactor-1 Freedom, la primera nave espacial interplanetaria de propulsión nuclear, a Marte antes de 2028. Esta tecnología permitirá misiones eficientes y de alta potencia más allá de Júpiter. Por otra parte, la campaña espacial de China no se queda atrás. La inversión china en el sector espacial, tanto privada como gubernamental, pasó de 340 millones de dólares en 2015 a alrededor de 3,810 millones de dólares en 2025. Esto demuestra el crecimiento exponencial y la prioridad que ha ganado el programa espacial dentro de la agenda estatal. Evidencia de ello son los hitos que ha conseguido el país oriental en los últimos cinco años: Ejecutar 90 aterrizajes en órbita, regresar a la Tierra las primeras muestras del lado oscuro de la Luna y aterrizar un rover en la superficie de Marte.

Pero, ¿qué tanto supone China una amenaza para el liderazgo estadounidense en el dominio espacial? El programa estadounidense se trata del más ambicioso en décadas y supone el mayor compromiso que ha tenido el país americano a la conquista del espacio desde Apolo. El marco que alimenta esta ambición nace del espíritu competidor de EE.UU.: su objetivo es simple, vencer a China en el control del espacio. Este objetivo actúa como un acelerador político, pero no constituye una base sólida ni un fundamento duradero para el proyecto. Para construir un programa robusto a largo plazo se necesitan ambas cosas: el acelerador que impulsa la urgencia y una base estructural que trascienda la rivalidad.

La propia historia estadounidense demuestra por qué guiarse únicamente por aceleradores puede resultar perjudicial. En la década de 1960 EE.UU. llevó a cabo el programa de exploración espacial más extraordinario solo para, después de alunizar seis veces, alejarse del descubrimiento espacial. Esto ocurrió porque la competitividad que sostenía el programa fue satisfecha tras esta impresionante victoria. La Guerra Fría duró cuatro décadas y la Luna fue una prioridad por menos de 10 de esos años, lo que revela que la rivalidad duradera no garantiza una atención constante a ningún programa en particular. Lo mismo podría aplicarse a la relación entre Estados Unidos y China. Y aunque, a diferencia de la carrera entre la URSS y EE.UU. en el S.XX, se espera que la competición entre Washington y Beijing sea más una maratón acelerada por innovaciones tecnológicas, el nuevo plan de NASA es vulnerable a ser abandonado nuevamente por mitad de un siglo si lo único que lo alimenta es competir con China.

Es más, ese desinterés que se impuso en Estados Unidos tras la victoria frente a la URSS puede ser la razón final que termine costándole la competición a favor de China, que durante esos años estuvo intensificando su programa espacial. Como explica James Lewis, ex diplomático estadounidense, “Lo que no queremos es un escenario de tortuga y liebre, en el que una China que avanza lentamente eventualmente supera a Estados Unidos” (Holmes & Scruton, 2026). [Traducción propia]. Estados Unidos ya perdió décadas en la Luna porque diseñó un programa para ganar una carrera espacial, en lugar de moldear las arquitecturas y sistemas que hicieron posible esa carrera.

El verdadero núcleo de la nueva carrera espacial no radica únicamente en volver a la Luna, sino en definir las reglas que gobernarán su uso: quién autoriza el acceso a los sitios de aterrizaje, cómo se establecen las zonas de seguridad y qué estándares de comunicación y navegación adoptará el resto del mundo. El país que logre fijar esos precedentes obtendrá una influencia geopolítica mucho más duradera que cualquier administración. China ya parece haber comprendido esta lógica: su programa lunar funciona como un sistema cerrado en el que controla la arquitectura, los protocolos y el flujo de datos de los países que participan. Frente a ello, la verdadera pregunta estratégica para Estados Unidos no es si debe construir antes que China, sino si será capaz de construir un sistema al que realmente valga la pena integrarse.


Referencias bibliográficas Abril, G. (2026, 10 abril). The Moon: The new stage for the space race between the United States and China. EL PAÍS. https://english.elpais.com/international/2026-04-10/the-moon-the-new-stage-for-the-space-race-between-the-united-states-and-china.html

Holmes, O., & Scruton, P. (2026, 27 abril). The tortoise and the hare: will China beat the US in the race back to the moon? The Guardian. https://www.theguardian.com/science/2026/apr/26/china-us-space-race-moon

Lal, B. (2026, 28 marzo). America is returning to the Moon for the wrong reasons. The Economist. https://www.almendron.com/tribuna/america-is-returning-to-the-moon-for-the-wrong-reasons/

NASA Unveils Initiatives to Achieve America’s National Space Policy - NASA. (2026). NASA. https://www.nasa.gov/news-release/nasa-unveils-initiatives-to-achieve-americas-national-space-policy/

Petrova, M. (2026, 7 marzo). How China is challenging the U.S. to become the next great space power. CNBC. https://www.cnbc.com/2026/03/07/china-us-space-race-rockets.html

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